viernes, 26 de octubre de 2007

HE VUELTO (SANA Y SALVA)

Siglos ha que no escribía o eso al menos me parecía a mi. Esto se ha debido a una serie de arrechuchos en batería que he ido pillando y me han dejado momentáneamente fuera de juego, el más serio ha sido un trancazo de no te menees que a me ha tenido tal cual: sin menearme ni un poquito del sofá con mantita o de la cama con edredones. Vamos, una vacación convaleciente, que no era ni mucho menos de morirse, pero si pesada que te cagas. Por eso he estado ausente.

Por eso y porque me he requete enganchado al libro “El Corazón Helado” de Almudena Grandes, que es un novelón de novecientas todas páginas de purito ejercicio de Memoria Histórica (ahora que está tan de moda), que desde aquí ya os recomiendo. Hasta que no lo terminé ayer tarde no he sido capaz de dedicar mi ocio intelectual a otra cosa que devorar sus páginas y debo confesar que hasta he llorado y todo en un par de pasajes, aunque no descartaría yo la influencia de la hormona revuelta en esta mi nueva etapa de sensibilidad hiperactiva… Ahora acabo de empezar otro libro, esta vez de Punset, que se titula “El Viaje al Amor”, y miedo me da su influencia en mi ya de por sí cínico y raquítico romanticismo, si ya soy poco florida yo con ese asunto, no quiero visualizarme con argumentos del tipo filosófico-científico. Por si acaso os recomiendo que os aproximéis con precaución a mis próximos post que en este mi estado actual soy incapaz de preverme…

En fin, que como estoy como estoy últimamente, que no dejo pasar ni una, mi médica me ha rectado unos análisis de sangre con el fin de ejecutarme una ITV a fondo y elaborar un mapa completito de mis carencias y de las piezas que me van caducando por dentro. Así que esta mañana me he levantado quince minutos más tarde de lo habitual (que no parece mucho, pero que en horizontal y en una cama da para muchísimo, como vosotras todas bien sabéis) y he escatimado este tiempo en activo habitual que dedico a llevar a mi retoño al cole, porque hoy de eso se ocupaba su abuelo y padre mío.

Por lo tanto he disfrutado de uno de esos inusuales despertares relajaditos y con el cutis lisito y suave (es que últimamente me despierto con la misma cara que Cassius Clay tras su pelea con George Foreman y tengo que hacer esfuerzos sobre naturales para despegar los párpados y atisbar el mundo). Me ha dado tiempo a hacer mi cama con mimo y esmero, a dar un repasillo a mi manicura, otro repasillo a los pelines despendolados de las cejas para dibujar nítidamente estas importantes armas de expresión facial, a ducharme con tranquilidad y a depilarme muy requete bien con cuidado y minuciosidad esas otras importantes armas de expresión corporal (que no deja de ser viernes, oye, y yo siempre deposito grandes esperanzas en estos días). Tras secarme me he aplicado la cremita nutritiva, me he vestido con calma escogiendo un poquito la ropa que me ponía, me he maquillado un pelín con el kit completo de sombra, khol, rimel, brush y pintalabios, y he podido salir de mi casa con tiempo más que suficiente.

Porque en mi rutina del día a día yo me levanto, estiro el edredón nórdiko (así, con K), hago el desayuno de mi niña, preparo su almuerzo, estiro su nórdiko (también con K), preparo su ropa, me ducho, me visto, me pinto los morros y un poco de colorete, cojo el bolso y a mi niña, y hala, haciendo rally hasta el cole, que llegamos siempre por los pelos, y a veces hasta tarde. Pero hoy, era todo como un anuncio de “hoy me siento Flex” o de “Actimel” en la parte con color en la que ya se han tomado el “Actimel”. Me he subido en la Luisi, y he llegado al centro de salud en cero coma y relajada.

En el mostrador de recepción para extracciones, he entregado mis veinticinco folios con el listado de mi médica de todo lo que me tenían que analizar, para que tomaran nota y quedara constancia de mi presencia, y acto seguido me han devuelto los veinticinco folios acompañados de ochocientos tarritos de cristal y un montón de pegatinas. Y a hacer cola hasta que me tocara mi turno. Que me ha tocado, cómo no. Al llegar a mi mesa, mi ATS especializado en extracciones ha levantado su titulado culo de su funcionaria silla y en su lugar se ha sentado otro culo similar al suyo, pero aun sin titular. Mi ATS especializado en extracciones ha animado al culo sin título con un: “hala, ahora tú”. Y hala sí, entre los dos han cogido mi brazo despejado que aun olía a crema reafirmante Dove, entre los dos han puesto la gomita en dicho brazo y han tenido que sujetarla porque se escurría gracias a mi hidratación y firmeza, y entre los dos me han palpado a la búsqueda de la venita (o arteria, que no sé muy bien que es lo que usan). Eso sí el pinchazo ha sido cosa del culo sin titular a solas. Me ha pinchado pero en hueso. Ha repinchado, pero más pa’llá. Y luego ha repinchado, pero más pa’cá, todavía no en su sitio. Me ha echado una bronca (“¡es que te mueves!”), que yo ya le he respondido que todavía no he llegado a ese grado zen en el que no necesito ni siquiera respirar, pero que estoy en ello y tengo la impresión de que en breve lo conseguiré, posiblemente para la próxima visita. Y ha vuelto a pincharme, y esta vez si, con la inestimable ayuda del culo titulado que ha soltado la goma y ha buscado la venita o arteria hasta encontrarla, sin necesidad siquiera de volver a sacar la aguja.

A esas alturas yo estaba, ya no medio mareada, sino gagá del todo y notablemente escorada para un lado. Me han resecado rellenando los ochocientos botes, me han puesto un algodoncillo que se quedaba solo pegado sin necesidad de celo obra y gracia del pringue de mi cremita Dove reafirmante, y como despedida, me han gritado al oído un “¡SIGUIENTE!” que es lo que a mi me ha hecho reaccionar y desplazar mi propio culo (titulado o sin titular depende en qué, porque no viene al caso) fuera de la salita.

Yo después de un análisis salgo del cuartillo a todo correr como alma que le lleva el diablo, y voy incluso vistiéndome por el camino, que vengo a terminar de ponerme la chaqueta más o menos cuando aparco mi Luisi al final de mi trayecto de vuelta, y hasta la fecha nunca me había visto en la necesidad de invertir ese par de minutillos recomendados en un reposo sujetando el algodoncillo del brazo. Pero hoy sí, hoy he necesitado cinco minutos catatónica desparramada en una silla (que casi eran dos) y es ahora mismo que os estoy escribiendo a una única mano, porque la otra, la derecha, la tengo inutilizada al final de mi dolorido brazo.

Cuando me he montado en mi Luisi aun estaba lela (de hecho sigo un poco así así), y he arrancado enfilando la calle siendo aun poco consciente, tan poco, que cuando he girado en un ceda el paso no he observado la presencia de un camión de la basura que vaciaba contenedores, y casi me estampa contra una pared mientras maniobraba en su marcha atrás, algo que tampoco he visto. Si no fuera por los diligentes operarios del servicio de limpieza que han puesto el grito en el cielo, yo hubiera perecido arrollada por un camión de la basura, que es una manera tan magnífica como otra cualquiera de morir, pero falta de todo glamour, no me digáis que no.

A la altura casi oficina yo solo soñaba con un cafetito con leche (descafeinado, que si no me altero) con cuatro churros (en lugar de los tres habituales), mientras mi mente elaboraba una bonita oda al churro madrileño y a la suerte de vivir en una ciudad que pone los churros en los bares antes que las calles mismas en la misma calle.

A la altura primer churro me he encontrado con una amiga que también iba a avituallarse con su cafetillo. Esta amiga, cuyo nombre no puedo mencionar para preservar la intimidad de su retoño, es madre de niña artista y la niña artista está a puntito de perpetrar el estreno de una película infantil patrocinada entre otros por Disney. Un mítico estreno que desde hace más de un año su madre y las amigas de su madre, llevamos predisfrutando mentalmente con los vestiditos de fiesta sacados del tinte y colgados en nuestros armarios y/o vestidores (yo iba a reciclar el mío que usé en el bodorrio), con los taconazos afilados preparados con su horma y con la cita reservada con codazos en la pelu de Dante para ser las primeras beneficiadas antes de que a Dante se le caiga la inspiración dejando hueco exclusivamente a su mala leche.

Bueno, pues a medio segundo churro, ha tenido la desfachatez de comunicarme, que el evento este social del sigo, al final se ejecuta mañana en unos multicines del extrarradio de Madrid, todo niños y sin casi adultos y que el atuendo recomendado por las productoras Disney y Buenavista es un disfraz de Halloween. O sea, que para una vez que me invitan a un estreno de cine, no solo no voy de la mano de George Clooney, que voy de la de mi niña, no solo no es a las once de la noche, si no que es a las once de la mañana, y no solo no voy de Zac Posen, sino que voy de Calabaza. Pues si que. Lo que os dije yo y lo que os dijo Dina, ojito con lo que deseáis… ¡por Lenin, que empeño que se toma Disney en chafarme mi día a día!.

En fin que encaminada a la oficina, reconfortada por mi tentempié, y especialmente sensibilizada por lo lela que me ha dejado la absorción de sangre, he flipado con un gorrioncillo gordo y descomunal (¿sería un buitre?) que intentaba levantar el vuelo y a penas ha conseguido subir más allá del césped que le rozaba la panza, y no sé por qué me he acordado de mi gato Machín, tal vez por lo gordo, o por lo que hubiera disfrutado el animalito de semejante aperitivo. Y luego al encender el ordenón he flipado un poco más con la campaña del ‘SOE de “NO HAGAS CASO A TU PRIMO”. Es alucinante, como este partido puede tener un equipo tan mediocre para casi todo y tan eficaz para lo de la publicidad creativa, no termina Rajoy de estampar su última chorrada (y mira que tiene facilidad este hombre para resuperarse a sí mismo) y ya tienen los del ‘SOE un video publicitario alegórico, que estoy por creer que le roban los guiones al candidato por la noche antes aun de que los perpetre. Ahora entiendo que no les de tiempo a otras cosas, si todas las energías se les va en idear ingeniosas campañas. Que por cierto, ¿alguien las ha visto en algún sitio distinto de You Tube…? yo en la tele no, solo en You Tube, en la Ser y en El País (ahora sí, con tilde y de color azul) lo que me lleva a pensar que tal vez You Tube pertenezca al grupo PRYSA.

En fin, que he vuelto. A ver si me da tiempo a contaros próximamente mi experiencia con el Grison, su empeño en no arrancar, el trajín de empujarlo hasta una plaza de aparcamiento con la ayuda inestimable de mi amiga Vicky y de Jesús Quintero (Loco de la Colina), y la cara de alucine del pobre hombre de la grúa cuando le estampamos que venía un hombre a reemplazarnos porque nosotras teníamos que regresar a casa a ocuparnos con alegría de nuestras tareas del hogá antes de volver a nuestros trabajos el lunes, que luego le preguntó al Inti a qué nos dedicábamos nosotras exactamente... Pero esto será en otro post…

7 comentarios:

Anónimo dijo...

me has recordado a Gurb.... el que se ponia tibio a churros en las paginas de un maravilloso libro de Eduardo Mendoza....

Dina dijo...

Chiquitina, vaya movida con los análisis, eh ??? A mi los mios me dejaron igual de lela, solo que no tengo la suerte de los churros, y me tuve que conformar con las madalenas de toa la vida !!!!!

Desde luego, vaya por Dios con lo del estreno... que poquito glamú !! Habrá que esperar que la niña crezca, y como es y será una gran actriz, habrá un estreno con el Jorge Cluni, no te preocupes... tu guarda el vestido que nunca se sabe...

Y no tardes en escribir el próximo post, que , como todos los tuyos, promete !!!

Besos mi cielo ! Como siempre te digo, "xoví, xová, cada día te quiero más, xoví, xová, y cada día te admiro más, xoví, xová... jajjja. Le has puesto música, no ???

Estrella dijo...

Me alegro de que ya estés recuperada de tu trancazo y de los análisis también!! Me he reído muchísimo con lo del ats en prácticas y es que a mi la última vez me pasó lo mismo!! Me dejaron el brazo como un colador!! Amos, que si no llega la ats titular no sé que hubiera sido de mi.

Por cierto, estoy terminando de leer "Inés del alma mía", de Isabel Allende y no tengo ningún otro libro a la vista, así que compraré "El corazón helado", ya te contaré.

Un beso!!

pandora dijo...

nada, que me alegro de que estés recuperada!!!!!

por cierto, si se trata de dar recomendaciones literarias no os podéis perder La ladrona de libros de Markus Zusak, en serio, os encantará a parte de su convedora historia, el punto de vista del narrador, toda una experiencia os lo aseguro.

un beso desde mi caja.
pandora.

Cosita dijo...

Guapisima, muy bueno, menos mal que lo he leido hoy que ya me han echo la analitica esta mañana, por que si no, no estoy segura de haber ido Ja Ja Ja Ja Ja
Viva la salud reina, la que nos quede por lo menos. Ja Ja Ja

MONICA dijo...

te eché de menos por allá, a la vuelta de la esquina...

ánimo y suerte...

Nais dijo...

Irma donde estas?? no das señales de vida y yo entro a tu casa a ver si has actualizado y nada. Has vuelto a ponerte malita? Dinos como estas... que te hechamos de menos.